Vasos Comunicantes (de Bruno Galindo)

3 October, 2008 - 1:21 am | En Mis Libros Favoritos | Comentarios: 4 Resacas en el buzón

El subtítulo de este libro, “Cómo y para qué escribir canciones”, resume perfectamente de qué va este conjunto de entrevistas del periodista Bruno Galindo que hizo durante años a más de 200 compositores de más de 40 países. Las respuestas son tan variadas como lo son la diversidad de estilos de los entrevistados: podemos encontrar a rockeros, poperos, dj’s, tangueros y a músicos africanos, entre muchos otros. Eso sí, en muchas ocasiones la mayoría llegan a la misma conclusión: existen lo que se llama “las musas” pero también hay que ponerle dedicación y trabajo al oficio de componer.

El libro, al estar compuesto por entrevistas independientes, se lee muy fácilmente y el único problema es que no todas las entrevistas son interesantes, aunque este es un problema más de los entrevistados que del entrevistador. Algunos de los compositores hablan más del origen del estilo para el cual componen o de las circunstancias sociales y políticas de sus países que de cómo escriben una canción, pero aunque se vayan del tema del libro aprendes mucho con lo que cuentan.

Yo me sentí muy identificado con muchas de las cosas que decían algunos de los entrevistados, sobretodo con lo de que hay momentos en que parece que una canción sale de ti como de la nada, que empiezan a salirte las palabras y los dedos tocan los acordes perfectos y todo encaja a la perfección. Mis canciones preferidas me salieron así. Aunque también me identifiqué mucho con lo de que a veces hay que pelear muy duro para acabar una canción, las palabras van apareciendo poco a poco, quizás durante semanas o meses. Quizás es que en el momento que empezaste a hacer la canción no estabas del todo preparado para escribir lo que querías cantar.

Y después está la famosa cuestión de si primero se hace la letra o la música. Dejando a un lado los momentos mágicos de los que he hablado en los que se puede escribir una canción de un tirón yo me identifico más con los entrevistados que opinan que ponerle una letra a una música ya hecha es muy difícil. Cualquier cosa que quiera contar estará condicionada por un número de sílabas y una métrica concretas y aunque para algunos esto es un reto para mí es muy complicado: puede pasar que una música me inspire una letra pero que ésta no encaje, lo cual es muy frustrante. Al revés no me pasa: una letra ya hecha me puede inspirar una melodía de voz pero al menos ahí sí tengo el control de las sílabas y la métrica. En la mayoría de casos me pasa que empiezo a tocar algo y me salen algunas frases o alguna palabra suelta con las que canto la melodía de voz: normalmente allí hay una buena base para empezar a hacer la letra.

Os dejo aquí las mejores reflexiones que he encontrado en el libro, algunas geniales y otras simplemente divertidas. (Si alguien quiere contar cómo escribe sus canciones que lo haga en los comentarios, puede ser interesante)

Noel Gallagher (Oasis): “Las canciones suceden”.

k.d. Lang: “Uno de los grandes regalos que tiene un artista es el estar trabajando 24 horas al día. Todo lo que haces, ves, dices, es parte de tu trabajo. Incluso mientras hago esta entrevista estoy absorbiendo y observando cosas que finalmente terminarán influenciando mi música. Hablo contigo y sigo pensando en música”.

k.d. Lang: “Confieso que he malinterpretado, igual que mucha gente, aquello de que escribir desde un punto de vista melancólico o triste es más propicio para generar arte. Me he dado cuenta de que la única clave es aferrarte a la veracidad de tus sentimientos, con lo cual si sucede que sinceramente estás feliz, también es fácil que te salgan cosas buenas porque estás aferrado a la verdad”.

Andy Chango: “Hay diversas maneras de aprender a componer una canción. Existen universidades de música, profesores particulares y, por supuesto, el método autodidacta. Particularmente, no recomiendo ninguno de los tres: ya hay demasiadas canciones”.

Thom Yorke (Radiohead): “Cada artista sincero debe tener su tortura o su lucha. Siempre he pensado que hacer canciones es buscar un lenguaje para liberar pensamientos que de otro modo no podrían salir”.

Fito Páez: “De la heladera al living hay un piano. Entonces lo miro y me digo, ‘Ah, un piano!’. Y me quedo ahí un rato. A veces ese rato son horas y horas y horas. A veces son cinco minutos. A veces me paso días sin tocar. Es muy misterioso el proceso, de verdad, muy insólito. No sé por qué hay un momento en el cual, de las treinta cosas que tienes, tomas la decisión y te vas a una”.

Jorge Drexler: “La canción para mí es, por definición, un género de interacciones, donde lo más importante no son los componentes en sí, sino la interacción que tienen entre todos. Hay bases de acordes de Bob Dylan que los tocás y no te dicen nada. Aislados del contexto no sirven de nada y sin embargo en el contexto de lo que están contando adquieren un dramatismo brutal. El texto depende de la música, la música depende del texto; lo más importante es la interacción”.

Elvis Costello: “No sé como nacen, pero sí sé cómo quiero que terminen. Un día meteré los masters de todas mis grabaciones en una barca y los lanzaré a la deriva. Algo así como un entierro vikingo para mis canciones”.

Mike Scott (The Waterboys): “Mi novia me preguntó: ‘¿Es fácil escribir canciones?’. Yo le contesté: ‘Claro, facilísimo. Te escribo uno ahora. Dame ese papel’. Y empecé a escribir: ‘I pictured a rainbow, you held it in your hand…’ y escribí dos estrofas y el coro. Cuando terminé la canción le puse música. Fue un regalo. Cada canción es un regalo. Me siento agradecido por todos ellos”.  (La canción que escribió, por cierto, es su mayor hit: “The whole of the moon“).

Albert Pla: “Si me das 300 kilos dejo de hacer canciones”.

Sergio Makaroff: “Se sufre componiendo canciones, pero, al mismo tiempo, fabricar una desde la nada es el placer más grande que conozco. La acabas, se la cantas a tu novia y al primer amigo con el que te cruzas y… la vida tiene sentido”.

Maxwell: “Las canciones siempre están cambiando. Nada termina. Picasso dijo algo interesante: ‘nunca he terminado un cuadro’. Y es cierto: nunca terminas nada. Siempre queda algo. Cuando la cantas la terminas un poco más, te acercas a eso. Y cuando alguien la escucha, responde con su percepción de algún modo: la percepción te acerca a terminar la canción. Es una experiencia colectiva la de componer una canción. Por eso no hay canción perfecta; en todo caso hay una reacción perfecta”.

Andrés Calamaro: “¿Cuál es la canción buena? ¿La que ayuda a cruzar la calle a los ancianos?”.

El Lobo Estepario (de Hermann Hesse)

5 June, 2008 - 1:15 am | En Mis Libros Favoritos | Comentarios: Ninguna resaca en el buzón

Portada El Lobo Estepario

Hay libros que pueden cambiarte la vida y “El lobo estepario” de Hermann Hesse es uno de ellos para mí. La tengo en un pedestal junto a la película “Martín (hache)” y las considero a las dos como las influencias no humanas más importantes en mi vida.

La historia habla de Harry Haller, un hombre solitario atormentado por los que cree sus dos contradictorios “yos”, uno humano y racional y otra metafóricamente lobuno e irracional que responde a los instintos más profundos, y que vivirá un tardío viaje iniciático cuando conoce a una mujer llamada Armanda y descubre un teatro mágico dónde la realidad y los deseos incumplidos se confunden. Cuesta mucho explicar la sinopsis del libro, incluso así parece una historia un poco extraña (que lo es un poco), pero para mí es simplemente un libro revelador que me abrió los ojos en millones de aspectos de mi vida. Me sentí terriblemente identificado con el protagonista, de hecho creo que todos podemos decir que somos un poco Harry Haller, que sufrimos con nuestras múltiples personalidades anímicas. Y el tema de la soledad y del arrepentimiento por deseos incumplidos me tocaron especialmente.

El autor de la también muy influyente “Siddhartha” ganó justísimamente un Nobel en una época en la que estos premios no se dejaban influenciar tanto por la política como a día de hoy sino más bien por la calidad literario pura y dura.

Si queréis leerlo en el ordenador aquí lo tienen colgado en formato PDF (enlace).

Espero que “El lobo estepario” sea una lectura tan enriquecedora para vosotros cómo lo fue para mí y si ya la habéis leído decidme cómo os influenció el libro si es que lo hizo. Y si sois tan fans como yo del libro aquí hay una pequeña tesis sobre el mismo igualmente reveladora.

 

Un par de citas del libro:

“Como cuerpo, cada hombre es uno; como alma jamás”.

“Soledad era independencia, yo me la había deseado y la había conseguido al cabo de largos años. Era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en que se mueven las estrellas.”

Océano Mar (de Alessandro Baricco)

1 May, 2008 - 2:17 am | En Mis Libros Favoritos | Comentarios: 1 Resaca en el buzón

Océano Mar de Alessandro Baricco

 

Si hay algo que me ha dado tanto en la vida a parte de la música tiene que ser la literatura (no estoy contando a la gente que quiero o a mi gato con esta afirmación, claro, ellos siempre van antes). Hace muchos años hubiera dicho que el cine, que aún me gusta pero que ha pasado a ser algo realmente secundario, pero he tenido mucha suerte a la hora de acertar qué libros leer (los amigos siempre suelen acertar tus gustos o tú mismo puedes arriesgarte a leer un autor que está relacionado de alguna manera con otro que te encanta). Soy un gran aficionado de los libros de poemas, ésa es una de las razones que me llevó a querer escribirlos yo mismo y de intentar escribir mejores letras para mis canciones (también es una de las razones por las que escribo en castellano: el 99% de la poesía que leo está en este idioma). También me encantan los relatos cortos (cómo no adorarlos con genios como Cortázar, Capote, Borges, Carver…) y siempre que veo que tendré un poco de tiempo libre me pongo con una novela.

Una amiga me recomendó este maravilloso libro de Alessandro Baricco, “Océano mar”, que es de esos libros que sabes que podrás releer de vez en cuando y siempre te aportará cosas nuevas. Está compuesto por capítulos no muy largos que al principio de la novela parecen relatos cortos independientes (de hecho los dos primeros, si los sacas de la novela, son dos de los relatos cortos más buenos que he leído nunca) y luego, una vez presentados todos los personajes, se empiezan a tejer las historias entre ellos, siempre con el mar cómo metáfora o reflejo de sus vidas y sus sueños y también cómo un personaje más, el testigo de todos los protagonistas.

No quiero desvelar nada para los que no lo habéis leído, así que ni me atrevo a hablaros de los personajes, yo lo empezé a leer sin saber nada y me fascinó (ya os lo he comentado: al principio me pareció un libro de relatos cortos, pero luego cuando las historias se empezaron a cruzar el señor Baricco me dejó noqueado).

Se lo dejé a Alfonso Mora, que también quedó fascinado, y él a su vez me dejó otra novela del mismo autor, “Seda”, que también me gustó. Baricco escribe un tipo de literatura mágica llena de imágenes impactantes y además muchas veces lo hace de maneras muy originales (en “Océano mar” no se limita a escribir cómo el típico narrador omnisciente en tercera persona, sino que juega con la subjetividad, con el tiempo, con las palabras, con los párrafos…). Baricco es además el autor del monólogo teatral “Novecento”, que dio pie a la película de BertolucciLa leyenda del pianista en el océano“, con Tim Roth (que también recomiendo, tanto el libro cómo la peli, ya que estamos).

A mí me encanta que me recomienden buenos libros o música, así que pensé que ir haciéndolo en mi blog no sería mala idea. Naturalmente, que alguien te recomiende algo no significa que te vaya a gustar, el arte es algo tremendamente subjetivo (a pesar de que algunos se empeñen a hacernos creer que no es así), pero no sé, me hacía ilusión recomendaros este libro (un poco tarde para Sant Jordi, lo sé, pero en fin, por suerte no está prohibido leer el resto del año).

Feliz puente a todos, por cierto!!

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