Cuestionario

18 March, 2010 - 9:03 pm | En Mis Canciones Favoritas, Mis Discos Favoritos, Música (General) | Comentarios: Ninguna resaca en el buzón

El incurable melómano Juan Aparente me pidió que rellenara su cuestionario-entrevista y lo he hecho con mucho gusto y encima me ha ayudado a ordenar un poco mis ideas en la cabeza.

Pulsad AQUÍ para leerlo!

Mis discos favoritos del 2009

31 December, 2009 - 3:30 am | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 2 Resacas en el buzón

El 2009 fue un año lleno de regresos musicales esperados, algunos de ellos decepcionantes y otros más afortunados o reveladores, también fue un año de muchos descubrimientos maravillosos (incluyendo grupos y solistas que ya llevaban años en activo) y de muertes muy sentidas (Michael Jackson, Antonio Vega, el ex-Wilco Jay Bennett, Mercedes Sosa, Les Paul). Y el 2009 también ha dejado atrás muchas polémicas sobre la “piratería” musical, el límite de libertades de los consumidores, los nuevos modelos de negocio en la cada vez más consolidada era de internet (Spotify, la proliferación de los discos gratuitos o que se pueden adquirir mediante la donación que se quiera) o los traspiés de la cada vez más desprestigiada SGAE. Pero en fin, el 2009 aunque no haya sido para mí un año prolífico en cuanto a buenos discos, que es lo importante, sí que nos ha dejado algunas joyas para la posteridad y seguro que con el tiempo se irán descubriendo otras más. Esta es mi lista de mis 10 discos preferidos, sin un orden preferente sino más bien casual, y varias menciones honoríficas de discos y canciones:

No line on the horizon (U2)

U2 – No Line On The Horizon

No digo que sea un disco fácil pero para los que hemos seguido a U2 desde hace tiempo es un agradable regreso a sus inicios (esa fantástica “Magnificent”), una confirmación de su habilidad para hilvanar pop (“I’ll go crazy if I don’t go crazy tonight”), el rock más alternativo (la canción que da nombre al disco) o baladas conmovedoras (“Moment of surrender”). No es su mejor disco en cuanto a letras pero musicalmente no tiene desperdicio.

Twice born men (Sweet Billy Pilgrim)

Sweet Billy Pilgrim – Twice Born Men

Uno de esos descubrimientos por casualidad que siempre le alegran a uno el día, un disco donde se mezcla de manera muy original la electrónica, melodías pop, letras poéticas y banjos. Es de esos discos con los que te quedas prendado de tanta información la primera vez que los escuchas pero que después vas asimilando a cada escucha, descubriendo nuevos detalles, esperando momentos concretos, paladeando cada genialidad. Estos discos oscuros y complejos suelen ser mi debilidad.

Daiquiri Blues (Quique González)

Quique Gonzalez – Daiquiri Blues

No desbanca del podio al trío de discos que más me gustan de Quique (“Salitre 48″, “Pájaros mojados”, “Kamikazes enamorados”) pero probablemente esté justo después: la consolidación del sonido y regusto americano, esta vez en formato acústico-folk, de sus letras ya con un estilo más que reconocible, de su voz que ya domina perfectamente. Para algunos les resultará el colmo que haya acabado grabando en Estados Unidos y con músicos de allí, pues esta “americanización” se veía fraguando de hacía tiempo, pero cada cual tiene derecho a tomar de los estilos que quiera siempre y cuando haga canciones memorables, cosa que no es refutable en este disco. “Su día libre” queda casi como mi canción favorita del año.

Backspacer (Pearl Jam)

Pearl Jam – Backspacer

Un regreso muy esperado y que devuelve a estos chicos de Seattle todo el esplendor de sus primeros discos pero con un sonido más moderno (“Supersonic” es todo un cañonazo) y con un par de baladas folk que nos desgarran gracias a la voz de Eddie Vedder (“Just breathe” es todo un himno y “The End” cierra de forma preciosa el disco).

Monsters of folk (Monsters of folk)

Monsters Of Folk – Monsters Of Folk

Uno de los super-grupos que suelen salir de vez en cuando, esta vez formado por cuatro músicos de folk-alternativo, ese estilo que pusieron definitivamente en el mapa Wilco. Cuando pones a varias mentes creativas en un mismo espacio o se desencadena una lucha de egos que acaba con todos enfadados y nada en claro o sale un disco lleno de genialidades, como es este caso: “Dear God (Sincerely M.O.F.)”  es una hipnótica canción, la más extravagante de este conjunto y también la más redonda, aunque pequeñas maravillas como “Sandman, the brakeman and me” y “Man named truth” (que podría haber firmado Bob Dylan) rematan este gran conjunto de canciones.

The boy who knew too much (Mika)

MIKA – The Boy Who Knew Too Much

Un poco de pop-glam no viene nunca mal, sobretodo si está aderezado con la voz increíblemente versátil y el arte para hacer melodías contagiosas que tiene Mika. Quizás no consiga un éxito rotundo como lo fueron “Grace Kelly” o “Relax (Take it easy)” de su primer disco pero la calidad de todas las canciones está en la misma línea, es una continuación natural.

Dramas y caballeros (Luis Ramiro)

Un disco que se me ha antojado adictivo gracias a la musicalidad que tiene Ramiro con las melodías de voz y sobretodo por unas letras llenas de historias y frases memorables. “Romper”, “Relocos y recuerdos”, “El reloj”, “Sálvame”… Si tuviera que destacar alguna canción las acabaría nombrando todas.

Battle Studies (John Mayer)

John Mayer – Battle Studies

Otro disco tranquilo en la línea de su anterior “Continuum” (que es mi disco preferido suyo), con pequeñas joyas como “Who says”, “Do you know me”, “All we ever do is say goodbye” y canciones muy bien elaboradas y arregladas como “Heartbreak warfare” y una curiosa versión del clásico de blues “Crossroads”. John Mayer ya ha encontrado su sitio y su estilo y se le nota muy a gusto.

Working on a dream (Bruce Springsteen)

Bruce Springsteen & The E Street Band – Working On A Dream

El “Boss” casi nunca me ha fallado y vuelve a ofrecerme una dosis de canciones de rock pero con ese toque pop de sus últimas cosechas que le ha ayudado a renovar su imaginario, su manera de componer e incluso su manera de cantar (quién hubiera imaginado esos falsetes en la época del “Born to Run“?). Destacan “The last carnival”, dedicada al fallecido Danny Federici (su teclista), que es preciosa, así como la contagiosa “Queen of the supermarket”. La producción está llena de detalles a lo Beach Boys, como líneas de bajo con reverb haciendo melodías, muchos coros armonizados y una sección de cuerdas muy bien utilizada.

The Bright Mississippi (Allen Toussaint)

Allen Toussaint – The Bright Mississippi

Toda una lección de como debe sonar un disco de blues del Mississippi, fusionando lo viejo con lo nuevo en un ejercicio no de estilo (porque a Allen Toussaint le sale el blues de dentro) pero sí de nostalgia bien entendida. Una delicia para los oídos.

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Menciones honoríficas:

-Vinagre y rosas (Joaquín Sabina): el retorno de las musas gracias al poeta Benjamín Prado y a dos canciones clave de Pereza, aunque la que me ha dejado más huella es “Cristales de bohemia”.  Joaquin Sabina – Vinagre Y Rosas

-Aviones (Pereza): sus dos mejores canciones del año están en el disco de Sabina, pero en su disco tampoco faltan temazos como “Lady Madrid” y “Está lloviendo”, aunque al disco le hubiera venido bien una buena poda para ser más redondo.  Pereza – Aviones

-Fantasies (Metric): una joya pop con toques electrónicos pero con canciones con alma de rock (“Sick muse” es un temazo). “Twilight galaxy” es una canción embriagadora. Metric – Fantasies

-Blood from stars (Joe Henry): otro disco genial de este maestro, tan oscuro como su obra maestra “Scars”.   Joe Henry – Blood From Stars

-The pursuit (Jamie Cullum): pocos han entendido tanto la química que ocurre al juntar el jazz con el pop como este joven pianista y crooner. Su versión del “Don’t stop the music” de Rihanna es mejor que la original.  Jamie Cullum – The Pursuit

-La hora de los gigantes (Coque Malla): nadie más en España sigue luchando por sacar discos de rock como los del líder de Los Ronaldos, que aúnan momentos intimistas (“Berlín”) con otros más descarados (“Me olvido de ti”). Coque Malla – La hora de los gigantes

-Y. (Bebe): un disco que casi nada tiene que ver con su primer disco y que es toda una declaración de principios, con una producción y unas canciones muy arriesgadas y llenas de sinceridad (“Busco-me”, “Cuanto+me sujetas”).  Bebe – Y. (Special Edition)

-The spinning top (Graham Coxon): el ex-guitarrista de Blur firma otro disco de canciones pop-folk-alternativo tan en su vena, con delicias como “This house” e idas de olla como “Perfect love” y “Dead Bees” (la más Blur de todas).  Graham Coxon – The Spinning Top

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Canciones destacadas de otros discos:

-”Mariposas” (Vinodelfin) Link a YouTube

-”Weather song” (Richard Walters) Richard Walters – Weather song

-”Chasing pirates” (Norah Jones) Norah Jones – Chasing Pirates

-”Scars” (Natalie Imbruglia)  Natalie Imbruglia – Scars

-”Ai Las!” (Joan Miquel Oliver) de “Bombón Mallorquín” Joan Miquel Oliver – Ai Las!

-”Two weeks” (Grizzly Bear) Link a YouTube

-”Tarde o temprano” (Fito & Fitipaldis) Fito y Fitipaldis – Tarde o temprano

-”Mi Peter Punk” (Alejandro Sanz) Alejandro Sanz – Mi Peter Punk

Only by the night (Kings Of Leon)

8 July, 2009 - 7:18 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Resaca en el buzón

Ya hace tiempo que quería escribir sobre el cuarto disco de los Kings Of Leon, uno de mis preferidos del año pasado (y que no llegué a incluir en mi listita por no haberlos escuchado hasta el pasado febrero).

Quién haya seguido la trayectoria de estos chicos de Nashville (3 de ellos son hermanos y el otro es un primo) sabrán que la música que hacen ahora poco tiene que ver con la que nos ofrecieron en su primer trabajo, “Youth and young manhood”, que era un cruce entre puro rock sureño y los Strokes. La rara pero fantástica voz de Caleb Followill sigue allí, incluso más pletórica que nunca, pero definitivamente han dado el paso hacia un pop-rock alternativo que ya se veía intuyendo con el tercer y también gran disco “Because of the times”.

Aquí está el enlace del disco en Spotify, por si queréis ir escuchándolo de mientras: Kings Of Leon – Only By The Night

El disco empieza de manera inmejorable con “Closer”, un tema que realmente crea un ambiente de que una tormenta está acechando, como dice la letra. Luego sigue con “Crawl”, con un riff de guitarra a lo Led Zeppelin y una letra con tintes políticos llena de veneno (“Como la rata y la mosca ellos están buscando una coartada, mientras esperamos la cólera: nunca fueron a la misa del domingo”). El tercer tema, “Sex on fire”, fue el tercer single y no me extraña nada: tiene un estribillo pegadizo y una letra muy de rock’n'roll (se ve que el tema se llamaba “You set us on fire” pero el técnico de grabación entendió “Your sex is on fire” y la graciosa confusión se quedó).

El cuarto tema se merece una atención aparte, porque es mi preferido del disco. “Use somebody” es todo un himno: cuando entra la voz en la primera estrofa la canción simplemente te atrapa y va subiendo de intensidad hasta el estribillo (que solo tiene unas voces tipo coral, sin letra). En este tema los cuatro hermanos se salen musicalmente y bien podríamos definirlo como una canción de U2 o de Coldplay pero con más guitarrazos. Este fue el segundo single y el que les ha catapultado a la fama.

El disco sigue con “Manhattan”, con el que vuelven a sorprendernos con su habilidad e inventiva musical (el bajista y el batería se divierten en las estrofas) y un subidón de adrenalina en el estribillo (debe valer mucho la pena verlos en directo). “Revelry” es lo más cercano a una balada pop que hay en el disco (ha sido el tercer single) y en “17″ suenan unas campanas (un bonito detalle de producción) y la voz entra de manera fulminante con ese falsete que pone el cantante.

“Notion” tiene uno de los mejores estribillos del disco (el insistente “Don’t knock it” tiene más fuerza que todo el último disco de los AC/DC entero) y sin duda tiene el mejor solo de guitarra (sencillo, perfecto). “I want you” vuelve a bajar un poco la intensidad pero sigue manteniendo el groove, con ese gracioso caminar de la batería que le da el cencerro. “Be Somebody” demuestra una vez más la habilidad del cantante por crear melodías pegadizas e interpretarlas con un sentido del ritmo y un feeling envidiables. “Cold desert” cierra el disco sumergiéndonos en un momento de pérdida de fe (“Soy demasiado joven para sentirme tan viejo”) reforzado por una música de procesión rockera, si es que existe el término.

En definitiva, un disco muy recomendable para los fans del rock con melodías pop, para los fans de The Killers, Coldplay y/o U2 que quieran un poco más de caña.

“No line on the horizon” (U2)

6 March, 2009 - 4:52 am | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 3 Resacas en el buzón

Cuando escuché el primer single del nuevo disco de U2, “Get on your boots“, me asusté un poco: me pareció que le faltaba gancho y que estaba sobreproducido. Por eso creo que al escuchar el disco por primera vez no tenía muy buena disposición y lo dejé de lado unos días tras quedarme decepcionado. Pero nunca hay quedarse con la primera impresión, sobretodo con un grupo que te gusta, y le di otra oportunidad. En la segunda escucha el disco me pareció otro, fue como si alguien hubiera quitado un velo de mis orejas: ¿de verdad era el mismo disco que había escuchado unos días antes? Incluso “Get on your boots” me pareció una canción electrizante.

Con algunos discos pasa esto, que con cada nueva escucha las canciones van ganando entidad, te van llegando más las letras, cuando ves venir el estribillo sabes como será la melodía de voz y te parece muy bonita. O a veces pasa con una canción que no le dabas mucha importancia pero que al oírla en directo te suena distinta y maravillosa. O que una canción por la que no dabas ni un céntimo te parece nueva con la voz de otro cantante o versionada por otro grupo. Las canciones en un disco no cambian, permanecen allí grabadas para siempre: ese redoble antes de entrar la segunda estrofa de la primera canción, esa voz rota en el estribillo del tercer tema, ese solo de guitarra tan sencillo pero emotivo de la penúltima canción, esa historia tan triste que cierra el álbum… A veces pasa que somos nosotros los que cambiamos y escuchamos un disco que nos encantó hace 15 años pero que ahora nos parece totalmente banal o que escuchamos otro que en su momento no entendimos y que ahora nos está hablando de tú a tú de cosas que nos duelen. Hay momentos personales en los que sólo te apetece escuchar viejos discos de jazz instrumental y dejarte llevar por la melancolía: esas canciones están allí para ti, son perfectas, intocables, inmejorables. En otros momentos esas mismas canciones te parecerán molestas, incorrectas, tan ajenas a ti como un pingüino en un solarium. Por eso es bueno que exista tanta música distinta en el mundo y (por fin vuelvo al tema) es maravilloso que U2 se atrevan a sonar distintos.

No line on the horizon” no es en realidad un disco tan raro dentro de la discografía de U2 como lo fue por ejemplo “Pop“, pero sí que es distinto a lo que supuso “How to dismantle an atomic bomb” (una mera pero excelente segunda parte del “All that you can’t leave behind“). Este nuevo disco es un poco una vuelta a los orígenes (la segunda canción, “Magnificent”, me recuerda a la época de “Boy” y “October“) mezclada con una ambientación sonora muy de la época de “The Unforgettable Fire” y con detalles de producción atrevidos de su obra maestra “Achtung baby“. No es un disco fácil, lo sé, hay introducciones largas, letras crípticas y no hay ningún single clarísimo como “Vertigo” pero el disco está plagado de canciones grandiosas, que a cada escucha van desplegando cada vez más las alas (ahora mismo estoy escuchando “White as snow” y me vuelvo a sorprender pensando “¿como no me di cuenta las otras veces de lo buena que es esta canción?”). The Edge, especialmente, ha hecho un trabajo impresionante en este disco, con momentos tan suyos como el mintuo final de “Unknown caller”, las melodías de “I’ll go crazy if I don’t go crazy tonight” y el riff del principio de “Stand Up Comedy”.

Ahora mismo me quedo con “Moment of surrender” como mi preferida del disco, aunque la canción que da título al disco y “Magnificent” también las estoy repitiendo obsesivamente en mi reproductor y en mi cabeza.

(Podéis escuchar gratis y legalmente el disco con el programa “Spotify” pulsando aquí – qué alegría y que miedo da este programa para un melómano como yo, por cierto).

Dejo un vídeo de la actuación de U2 en el show de David Letterman porque me ha impactado mucho: “I’ll go crazy if I don’t go crazy tonight” es definitivamente una de las canciones de U2 que no faltarán en sus conciertos ni en futuros “Greatests Hits”.

“Working on a dream” (Bruce Springsteen)

14 February, 2009 - 3:00 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 2 Resacas en el buzón

El último disco del Boss está en la línea de su anterior trabajo, “Magic“, es decir, lleno de canciones directas y sencillas con un sonido que nos transporta a su época ochentera, la del “Born in the U.S.A.“, por ejemplo, e incluso en algunos temas a sus primeros discos de los setenta. Forma parte de la etapa iniciada con el disco “The Rising” (el que compuso inspirado por los atentados del 11 de Septiembre del 2001) con la que volvió a grabar en estudio con la E Street Band y con la que empezó a producir sus discos con Brendan O’Brien. Este productor creo que ha sabido llevar de la mano a Springsteen al siglo XXI sin que se pierda su esencia, pero paradójicamente en muchos momentos hay un sonido retro en algunos temas muy en la onda Beach Boys (muchos coros, secciones de cuerda, el bajo muy prominente haciendo melodías) que a mi personalmente me encanta y que demuestra definitivamente que aunque muchos quieran ir de modernos hay que saber beber también del pasado musical y respetar esa herencia (¿o es que hay alguien aún que cree que los Arctic Monkeys han inventado algo?).

El disco se abre con “Outlaw Pete“, una canción de ocho minutos que pasa por distintos ambientes pero que en cambio no tiene muchos acordes distintos. Es una canción-historia de las suyas, muy atrevida para empezar un disco que si se caracteriza por algo es por tener canciones cortas y muy de estrofa-estribillo de toda la vida.

El disco sigue con los que han sido las tres canciones que ha presentado como avances y singles y que a mi entender han sido muy bien escogidas para este cometido: “My Lucky Day” es una canción muy pegadiza y que demuestra que la estrofa y el estribillo de una canción pueden tener los mismos acordes y no hacerse repetitivos (me ha enseñado tantos trucos para componer Springsteen…), “Working on a dream” es una canción ideal para corearla en los directos y “Queen of the supermarket” es mi tema favorito del disco, es lo que yo llamo un “Instant Classic”, una canción que sólo escuchándola una vez te parece que ya ha existido siempre, tiene una melodía de voz preciosa.


 

What love can do” es otra canción corta y que al contrario de las cuatro anteriores podría pasar perfectamente como una composición de otro músico, lo cual demuestra que aunque Springsteen lleve tantos años dedicándose a componer aún puede encontrar nuevos caminos musicales.

This Life” es el paradigma del disco de lo que comentado antes sobre el sonido retro: la intro es un claro homenaje a los Beach Boys y todo el final de la canción con los coros haciendo varias melodías a la vez y con el saxo del gran Clarence Clemons haciendo una melodía épica nos traslada por un momento a los años sesenta. Escuchar este disco en vinilo debe ser una experiencia encantadoramente evocadora para los que vivieron los sesenta.

Good eye” es un blues pero con un aire muy moderno, aquí hay que felicitar especialmente al productor. También podría pasar por una canción de otro autor, me encanta que Bruce no se quiera encasillar.

“Tomorrow never knows” es una preciosa canción folk de poco más de dos minutos, muy country, con una letra esperanzadora (el título podríamos traducirlo como “Nunca sabes qué va a pasar mañana”, lo cual en esta canción tiene una connotación bonita y no apocalíptica). En general las letras del disco son bastante ligeras, en algunos casos casi rozando lo simplista (o es que quizás no soy lo suficiente optimista yo), pero al contrario que algunos de sus últimos discos (“Devils & Dust” y bastante parte del “Magic”) en este álbum ha querido hablar de la  luz y no de la oscuridad, lo cual es perfectamente legítimo (¿quién dijo que sólo lo dramático puede ser arte?).


 

Life itself” también es una canción que se aleja de los cánones springsteenianos en cuanto a la música pero que en cambio nos devuelve su esplendor como letrista de la época del “The River“, con frases memorables como una que dice más o menos “¿Por qué las cosas que más apreciamos se desvanecen con el tiempo hasta que la música que cultivamos nace sorda y la belleza de Dios se vuelve ciega?”.

Kingdom of days” es un medio tiempo con mucha presencia de una sección de cuerdas (sobretodo en una parte instrumental muy conseguida en medio del tema), que habla del paso del tiempo pero con una visión optimista (“Este es nuestro reino hecho de días”, como diciendo que la vida es un tesoro).

Surprise, surprise” es la canción más claramente pop de este repertorio, tanto en la letra como en la música, una canción ligera pero tremendamente taraleable.

“The Last Carnival” es el homenaje que le hace Bruce a Danny Federici, el que fue el teclista/acordeonista de la E Street Band hasta su muerte el año pasado. Una canción conmovedora, de mis preferidas de este álbum, tanto por la letra como por la música, liderada por una guitarra acústica muy en la línea de los discos en solitario de Springsteen y con un acordeón tocado por el hijo de Federici.


 

Y como bonus track hay la canción que compuso el Boss para la película “The Wrestler“, que tiene el mismo título, y que injustamente no ha sido nominada a un Óscar (¿de verdad hacía falta nominar dos canciones de la peli “Slumdog Millionaire“?) pero en fin, al menos los de los Globos de Oro sí que le dieron un premio. Y es que la canción queda increíblemente bien en los títulos de crédito de la película y la letra define con pocas frases al protagonista de una forma muy poética.

 

Así pues, “Working on a dream” me parece otra fantástica pieza más en la discografía de Bruce Springsteen, uno de esos discos que habrá que ponerse en los momentos tristes para intentar levantar el ánimo, y aunque ninguno de sus últimos trabajos estén a la altura de álbumes clásicos como “The River”, “Born to run” o “Born in the U.S.A.”, esta etapa del Boss me está gustando porque demuestra que aún tiene mucha energía y muchas ganas de seguir experimentando con la composición, sin dormirse en los laureles.

Mi música preferida del 2008

29 December, 2008 - 4:58 am | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 3 Resacas en el buzón

Me apetecía acabar el año en mi blog con uno de esos típicos posts sobre lo mejor del 2008 que tanto proliferan por toda la blogosfera, pero es que este año ha traído discos que han valido realmente la pena y siempre es bonito compartir esta información con los amigos. También han habido decepciones de grupos y artistas que no me suelen defraudar, pero no me gustaría hablar sobre ello.

Sobra decir que este Top 10 es una selección personal que quizás no cuadre con vuestros gustos (o que afortunadamente descubráis algo nuevo que os guste) y que los discos no están ordenados de ninguna forma en especial, todos ellos me gustan por igual.

“Viva la vida or death and all of his friends” (Coldplay)

Ya escribí sobre este disco que ya considero el mejor de esta banda inglesa. Sé que les puede parecer una banda blanda a muchos pero al menos que no me digan que este disco no es atrevido, lleno de ideas originales y estribillos memorables. El tiempo pondrá este disco en el pedestal que se merece. Momentos álgidos: “Viva la vida“, “42” y “Violet Hill“, pero es que hay momentos mágicos por todos lados.

“No sé si es Baires o Madrid” (Fito Páez)

En los últimos años este músico argentino ha abusado de directos y de recopilaciones con nuevas versiones de sus temas de siempre, pero es que ya tiene suficientes canciones a su espalda para entrar mil veces en la historia de la música. Este disco y DVD de un concierto que hizo en Madrid con la colaboración de Joaquín Sabina (ver vídeo), Pablo Milanés (ver vídeo), Ariel Rot (ver vídeo) y tantos otros es una muestra intachable de un repertorio impecable e implacable, con joyas como “Mariposa technicolor“, “Al lado del camino” y “Un vestido y un amor“. Si aún no habéis entrado en el mundo Páez este Cd o DVD es un buen principio.

“Gently disturbed ” (Avishai Cohen Trio)

Recomendado por mi amigo Santi Noriega, este disco de jazz ha entrado directamente a mi lista de los discos que me apetece poner una tarde de relax con mis libros y una buena taza de té, que contiene una de esas canciones (“The ever evolving etude“) que me encanta enseñarle a la gente para ver sus caras de “no puedo creer lo que estoy escuchando”.

“Un día en el mundo” (Vetusta Morla)

No es un disco redondo pero las canciones que me gustan de este disco son de lo mejor que le he escuchado a un grupo de pop-rock alternativo español desde Los Piratas. “La marea” es una de mis canciones favoritas del 2008, sin lugar a dudas, y el vídeo de “Un día en el mundo” (rebautizado “Otro día en el mundo” para la ocasión) es uno de los más originales que he visto en mucho tiempo.

“Todo bien” (Lucas Masciano)

Canciones como “Me gustas cuando“, “De Barcelona a Mataró“, “Ahora” y “Bob Chao” son ya clásicos del repertorio de este argentino que aunque tengo la suerte de conocer personalmente no hace que deje de ser un fan más que salta y canta con sus estribillos en sus conciertos. En otro post escribí más al respecto.

“It is time for a revolution” (Lenny Kravitz)

Siempre he sido un gran seguidor de este músico con alma setentera, pero sus últimos discos me habían decepcionado bastante. Por suerte este año llegó como un torrente este gran disco, lleno de guitarrazos, baladas con sabor a Beatles y un sonido muy de los setenta, muy Led Zeppelin, que me ha reconciliado otra vez con él.

“Where the light is – Live in Los Angeles” (John Mayer)

Una muy buena carta de bienvenida para los que no conozcáis a este guitarrista-cantante-compositor americano, capaz de hacer una canción pop perfecta o hacer un solo de blues que te noquea. Recomendable ver la versión DVD porque hace unas cosas con la guitarra increíbles, pero la verdad es que lo que me gusta más de él es cómo canta (la versión que hace del “Free fallin’” de Tom Petty es impresionante y su canción “The heart of life” es de las más bonitas que recuerdo de los últimos tiempos).

“Narrow Stairs” (Death Cab For Cutie)

No es un disco que entre fácilmente a la primera pero que se me ha ido metiendo poco a poco por dentro y que es de los pocos discos que han salido últimamente que realmente hay que escuchar de arriba a abajo, que es un DISCO en su término más clásico, no un conjunto inconexo de canciones sueltas. “No sunlight” y “Long division” son dos perlas del pop alternativo.

“Orgasmos modernos” (Alejandro Martínez)

Sí, se que mezclé este disco y que Alejandro es mi amigo, pero en fin, esta lista es bastante sincera y subjetiva como para que pueda incluir el que creo que es uno de los mejores discos españoles del año, porque me apetece muchas veces escuchar temazos como el que da título a este disco o “Primero“, que es un tema que ya hubiera firmado encantado Fito Páez.

“Libélula incrédula” (Alfonso Mora)

Y sí, otro disco de un amigo en el que me impliqué personalmente en la producción (ver el post que escribí), pero es que tendría que ser un robot para no conmoverme con la canción que da título al disco (tanto que tuve que hacer una versión) o con “Vestido de abril“. Un disco muy personal, descarnado, auténtico. Que bien que exista.

Menciones honorables

1-La versión que hace Miguel Ríos en su disco “Solo o en compañía de otros” del tema de Quique González “Bajo la lluvia”. Impresionante.

2-La canción “I’m outta time” del disco “Dig out your soul” de Oasis. La canción más John Lennon de su disco más John Lennon. Y claro, como me gustan tanto los Beatles

3-Aunque el tercer disco de Keane, “Perfect Symmetry“, sea el que menos me gusta de ellos, tiene una canción que me deja temblando cada vez que la oigo, “You don’t see me“. Nunca han sonado tan U2, lo cual nunca es malo para contentarme.

4-La versión a piano y voz de “Lento” que hace Julieta Venegas en su disco en directo “MTV Unplugged”. Sí, es música ligera, pero si toda la música ligera fuese así de delicada me dejaría llevar volando hacia las estrellas una y otra vez sin resistirme.

5-La canción “On a day like this” de Elbow, de su disco “The seldom seen kid“, con sus melodías de voz seguidas por respuestas de los violines. Una canción hermosa.

6-”Walk on by” de Bryan Adams, de su disco “11“, donde demuestra que detrás de esa imagen de cantante de rock edulcorado que le colgaron los críticos desde que empezó a tener éxito hay un auténtico compositor de buenas canciones.

7-La canción de extraño nombre de Bon Iver, “re: stacks“, de su disco “For Emma, Forever Ago“, una de esas canciones que uno quisiera haber compuesto y que parece que hubieran existido desde siempre, de tan directa que va al corazón de los que la oyen. Emoción pura, lástima que el disco no tenga más momentos así.

8-La canción “Juerga catalana” de Albert Pla, de su excelente disco “La diferencia”, un temazo genial muy divertido que sólo él podría haber compuesto y que probablemente acabe siendo un himno de esos que se cantan al salir de un bar cuando ya sale el sol.

9-”Not as we” del disco “Flavors of entanglement“. Alanis Morissette sólo a piano y voz, demostrándome otra vez porque “Jagged Little Pill” es de mis preferidos de toda la historia: porque esta mujer tiene ángel.

10-”Dulce introducción al caos” del disco “La ley innata” de Extremoduro.

Y seguro que me dejo muchos y que el año que viene voy descubriendo otras joyas musicales que se me escaparon, o quizás vosotros podéis recomendarme otros discos y canciones, pero en fin, sea como sea, feliz entrada al 2009!

In Rainbows (Radiohead)

16 October, 2008 - 4:42 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Resaca en el buzón

Si tuviese que elegir sólo un disco de Radiohead me decantaría por el “OK Computer“, como casi todo el mundo, simplemente porque es una obra maestra, de una genialidad e inventiva que nadie ha conseguido igualar, al menos en su terreno, el del pop-rock-alternativo-experimental (en fin, ya sabéis como va esto de las etiquetas, no hay que hacerles mucho caso en realidad). Pero si tuviese posibilidad de elegir otro disco suyo sería el “In Rainbows“, incluso antes que el “The Bends” y el “Kid A”, que también me encantan. De hecho ahora mismo es mi disco preferido de Radiohead, aunque sé que cuando vuelva a ponerme el “OK Computer” éste volverá al trono.

Este es el último disco que han sacado de momento y fue famoso en su momento porque lo vendieron digitalmente en su web por el precio que quisiese pagar la gente, incluyendo la opción de no pagar ni un céntimo. Evidentemente, haciendo honor al tópico sobre los catalanes, yo no pagué nada, pero en mi defensa (a parte de la que fue una descarga totalmente legal) es que me gusta tanto el disco y ya que finalmente lo sacaron en formato Cd pues que me lo acabaré comprando. Valdrá la pena escucharlo con la mejor calidad posible porque si de algo pueden presumir los Radiohead es que el sonido y la producción de sus discos es increíble. No sólo por la habilidad musical de todos ellos (especialmente el brillante Jonny Greenwood, que hace sonar su guitarra como quiere) sino también gracias a Nigel Godrich, su productor habitual desde “OK Computer“, que es sin duda el sexto miembro de la banda, el que les sabe sacar todo el jugo y les empuja a experimentar con cada nuevo disco. (Destacables también sus trabajos con Travis, Paul McCartney y Beck, entre otros).

Este es el vídeo de “House of cards”:

In Rainbows” sigue en la línea de su anterior disco, “Hail to the thief“, con canciones de corte clásico, con sus estructuras de toda la vida (estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, etc.), no muy largas, pero claro, con letras como sólo sabe escribirlas (y cantarlas) Thom Yorke y con una inventiva musical única. Además, al tener sólo 10 canciones, el álbum tiene la duración justa. Los experimentos sonoros también están muy bien integrados y están al servicio de las canciones y no como simple exhibición.

Porque ahí está la grandeza de este disco: la composición es inmejorable y con una base tan sólida tendrían que haberlo hecho muy mal para destrozar el disco (bueno, ha habido casos a montones en los años ochenta: de ahí sacas canciones preciosas que desgraciadamente habían quedado ensombrecidas por el típico sonido ochentero, tan falso él). Las canciones de Radiohead tienen ese punto intermedio entre la melancolía, el romanticismo y la tristeza que tanto me encanta en la música. La canción “Nude” es un buen ejemplo de esto (el videoclip encima lo refuerza aún más):

El disco se cierra con una canción que me estremece cada vez que la oigo, por su tristeza tanto en la letra como en la interpretación que se mezcla con un sentimiento de aceptación de la muerte y de amor hacia alguien (probablemente Thom Yorke está hablando de su mujer). “Tu eres mi centro cuando giro sin control en una cinta de vídeo”, canta en el estribillo. Os dejo con un vídeo de una versión sólo al piano, simplemente increíble.

White Ladder (David Gray)

12 August, 2008 - 1:00 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Resaca en el buzón

“White Ladder” es uno de esos discos que descubrí de pura casualidad, por arriesgarme a comprarlo simplemente porque lo vi en una tienda con una pegatina en la carátula que decía en inglés, entre otras cosas, que era “un disco que te hace sentir mejor por su mera existencia”. ¿Cómo resistirse a una cosa así cuando en ese momento lo que necesitaba era precisamente sentirme mejor? Ahora ya no existe ese riesgo de comprar algo que puede que no me guste porque por internet lo escucho antes para asegurarme (ya sean trocitos de todas las canciones en una tienda online o videoclips en YouTube) y si bien el hecho de descubrir música nueva se ha multiplicado por mil, la falta de riesgo (sólo malgastar unos minutos por escuchar algo) le ha hecho perder un poco de emoción al asunto.

El escocés David Gray fue cosechando un público fiel y en aumento constante con sus tres primeros discos, “A Century Ends“, “Flesh” y “Sell, Sell, Sell“, pero fue con este cuarto álbum con el que se consagró. No fue desde el primer día de publicación ni con su primer single, “Please Forgive Me” (esa maravilla que abre el disco), ni con el segundo, “Babylon“, y ni tan sólo con el tercero, “This Year’s Love”, sino con una remezcla que se hizo del segundo single en el que se acortó la canción quitándole toda una estrofa. Con esta nueva versión de “Babylon” sonando constantemente por las radios las ventas se dispararon, los críticos le hicieron caso al disco y lo clasificaron casi unánimamente de obra maestra y claro, cosas que pasan, se volvieron a publicar los singles “Please Forgive Me” y “This Year’s Love” y también triunfaron. Curioso cómo una canción puede pasar desapercibida por la radio y de un día para otro todo el mundo coincide en que es una canción imprescindible, no?

El propio Gray no veía muy claro si después de un cuarto disco sin éxito la discográfica seguiría confiando en él y eso quizás también afectó al tono de las canciones. Interesante que aunque tuviese una especie de “obligación” de hacer un disco comercial escogiese hacer un disco arriesgado, tremendamente sincero, descarnado, casi una carta de despedida. Por mí está claro que es su mejor disco (“Life in slow motion” es también imprescindible pero “White Ladder” tiene una mágia especial).

El disco funciona con una precisión perfecta y tiene la duración justa: 10 canciones que van directas a por ti. La producción es sencilla pero encaja con el tono del disco: normalmente son bases rítmicas programadas y una guitarra acústica, poco más. Y claro, por encima de todo, la voz potente y expresiva de David Gray.

Os dejo aquí un vídeo de “This Year’s Love”, la única canción tocada al piano del disco, que es clarísimamente una de mis canciones favoritas de todos los tiempos:

Otra de las canciones que más me gustan del disco es “Nightblindess” por el ambiente que se crea gracias a la música, a la interpretación y a la triste letra (“¿Cómo vamos a encontrar los ojos para ver un día más claro?”). Hacia al final hay un solo de teclado precioso, con una melodía muy de música clásica. Pura melancolía.

Sail away” es otro de los grandes momentos del álbum, que para mí no tiene ningún segundo de desperdicio. Incluso David Gray se atrevió con una versión del clásico del electro-pop “Say Hello Wave Goodbye” de Soft Cell (ved la original aquí y la versión aquí). Es uno de esos raros casos en que un “remake” supera al original (el caso más famoso es el “Halleluyah” de Leonard Cohen versionado por Jeff Buckley; un día tengo que hablar de esta canción).

En definitiva, un disco que aunque tiene las raíces tristes acaba por florecer gracias al optimismo y a la vitalidad que David Gray le da a las canciones. Un viaje desde el primer minuto hasta la última nota que suena, un disco de esos que, sí, hacen de tu vida algo mejor por el mero hecho de existir.

O (Damien Rice)

12 July, 2008 - 7:00 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 3 Resacas en el buzón

 

Damien Rice - O

Otro de esos discos que estarán conmigo toda la vida, que llegó en el momento justo y que cada vez que lo escucho estando triste el mundo se reconstruye delante de mí como un puzzle, con sus alegrías y miserias incluidas. Tiene un poco de todo: amor, falta de amor, esperanza, soledad… A veces escuchando discos melancólicos así me ayuda a superar un bajón anímico. Combatir fuego con fuego (aunque no siempre funciona).

Damien Rice triunfó con éste su primer disco, bien acompañado por las voces de Lisa Hannigan y el precioso sonido de un violonchelo. Y él, además de ser un grandioso compositor y cantante es también un gran letrista y un muy buen guitarrista. Su forma de tocar delicadamente la guitarra acústica en la mayoría de principios de tema para acabar rascando con una furia energética que te deja noqueado es para mí una influencia a la hora de tocar este instrumento. Tocar a favor de la canción, no para alardear de lo que sabes: siempre debería ser así.

Canciones como “The Blower’s Daughter” nunca me fallan: empieza suave, delicada, va contando una historia que va desplegando sus alas hasta que hacia el final el tono de la canción sube, entra a cantar Lisa Hannigan y el tema empieza a volar para volver a bajar y dejarte con el corazón temblando una y otra vez. Éste es el vídeo de la canción:

 

El disco cuenta sólo con diez canciones (si no contamos las dos que hay escondidas al final de último tema, una de las cuales es una versión de una canción navideña con la letra cambiada y la otra es una canción un poco freaky que se aleja del tono del álbum). Esta brevedad hace que el disco roce la perfección (para mí definitivamente la consigue): “Cannonball” y “Delicate” son otras joyas y el resto de canciones tienen melodías preciosas, interpretaciones sentidas, letras muy bonitas… Es un disco que siempre que he recomendado la gente me ha dicho que les ha encantado, es infalible. Ya que esto es internet y no cuesta nada, os dejo el vídeo de “Cannonball”:

 

 

Su segundo disco, “9“, no tuvo la recepción que se merecía, aunque yo mismo no puedo evitar compararlo con el primero y evidentemente sale perdiendo. Los segundos discos nunca son fáciles y la gente, si se enamoró del primero, puede sentirse muy decepcionada y a veces incluso traicionada si el artista cambia de estilo musical. Pero los músicos no pueden cambiar lo que sienten y lo que tienen ganas de tocar para querer gustar a sus fans, sino se estarían engañando a si mismos y su música se resentiría. Para mí no es un mal segundo disco, tiene como mínimo una canción grandiosa que podría haber estado en este primero (“Elephant“, que curiosamente se tenía que titular originalmente “The Blower’s Daughter 2″, hubiera sido gracioso).

Viva La Vida Or Death And All His Friends (Coldplay)

21 June, 2008 - 10:00 am | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Resaca en el buzón

Coldplay - Viva la vida cover

Increíble el nuevo disco de Coldplay, por fin se atreven a experimentar de verdad (esto es algo que un grupo pequeño e independiente se puede permitir siempre pero algo que un grupo grande hace con el riesgo de perder a millones de fans). De las 13 canciones (hay 10 cortes en el disco pero 3 canciones añadidas después de otras) casi se podría decir que sólo hay una pensada para gustar a todos los públicos, “Viva la vida”, pero la verdad es que por temática y por lo extraño de su arreglo (violines, campanas, percusiones varias) es extraordinario que hayan combinado en un mismo tema “comercialidad” y experimentación. Lo de comercialidad lo he puesto entre comillas porque es un concepto digno de estudio: no todo lo que es comercial tiene que ser bueno o malo o simple o banal pero también puede pasar al revés, así que lo uso simplemente dando a entender que es una canción que entra fácil, que está a la altura de sus clásicos “Yellow”, “In my place”, “Clocks” y tantas otras. Este es un vídeo que resume la canción en 30 segundos, para que escuchéis su grandeza:

 

Pero a parte de esta canción (que es el segundo single después de “Violet Hill”, que también es una canción fantástica – abajo he puesto el vídeo-clip) lo que más me gusta del disco es que está hecho para ser escuchado de arriba a abajo, cosa que no suele habitual pero que era lo estándar cuando sólo se sacaban álbumes en vinilo. No lo digo sólo por la temática (sobretodo habla de la muerte y del miedo) porque el disco no es conceptual (cómo lo son por ejemplo “The wall” de Pink Floyd o “Metropolis Pt.2: Scenes from a memory” de Dream Theater, que cuentan una historia) sino por el hecho de cómo se juntan las canciones, cómo te lleva de una atmósfera a otra.

Brian Eno, uno de los productores del disco, siempre se ha caracterizado por empujar a los grupos y artistas que ha producido a experimentar, a soltar todo lo que llevan dentro sin miedo a no gustar. Sin ir más lejos él es uno de los responsables del éxito que U2 tuvieron con su disco “The Joshua Tree“, uno de los pilares de la música popular de todos los tiempos. Y en fin, ya sí antes era imposible hablar de Coldplay sin mencionar a U2 ahora con el productor en común ya es inevitable. Y es que los parecidos son muchos: un cuarteto que firma todas las canciones con sus nombres (una especie de cooperativa de composición), un cantante comprometido con las desigualdades sociales, un directo pensado para grandes estadios, algunas canciones más grandes que la vida (para unos espectaculares, para otros pretenciosas)… A Chris Martin aún le falta mucho para llegar a la altura letrística de Bono, pero en este disco ha mejorado bastante, incluso se ha atrevido a hablar en boca de personajes que no son él (un ex-monarca en “Viva la vida”, sin ir más lejos) y a no hablar siempre de lamentaciones amorosas o de optimismo con regusto a auto-ayuda. Ay, a veces pienso que si entendiera perfectamente el inglés habría muchos ídolos que se caerían del pedestal dónde los tengo.

Coldplay

No me miréis así, chicos, aún os tengo en un pedestal.

 

No me arriesgaré a decir aún que “Viva la vida or Death and all his friends” es el mejor disco de Coldplay, pero podría serlo (de aquí unos años se verá, el tiempo es el mejor juez para estas cosas). Lo que sí está claro es que mucha gente no se habría esperado de ellos canciones tan arriesgadas como “Yes” o “42″ (en sólo los 4 minutos de esta canción pasan más cosas interesantes que en muchos de los discos de los grupitos nuevos que las revistas modernillas alaban tanto). Coldplay llenará estadios con su nueva gira, pero nadie podrá decir que sus nuevas canciones no tienen entidad musical (y no digo que para mí no la tuvieran las de los otros discos, a mí me encantan, pero comprendo las críticas que han recibido). Disfrutadlo!

Vídeo-clip de “Violet Hill”, su primer single:

 

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