In Rainbows (Radiohead)
16 Octubre, 2008 - 4:42 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Estrella en el buzón![]()
Si tuviese que elegir sólo un disco de Radiohead me decantaría por el “OK Computer”, como casi todo el mundo, simplemente porque es una obra maestra, de una genialidad e inventiva que nadie ha conseguido igualar, al menos en su terreno, el del pop-rock-alternativo-experimental (en fin, ya sabéis como va esto de las etiquetas, no hay que hacerles mucho caso en realidad). Pero si tuviese posibilidad de elegir otro disco suyo sería el “In Rainbows”, incluso antes que el “The Bends” y el “Kid A“, que también me encantan. De hecho ahora mismo es mi disco preferido de Radiohead, aunque sé que cuando vuelva a ponerme el “OK Computer” éste volverá al trono.

Este es el último disco que han sacado de momento y fue famoso en su momento porque lo vendieron digitalmente en su web por el precio que quisiese pagar la gente, incluyendo la opción de no pagar ni un céntimo. Evidentemente, haciendo honor al tópico sobre los catalanes, yo no pagué nada, pero en mi defensa (a parte de la que fue una descarga totalmente legal) es que me gusta tanto el disco y ya que finalmente lo sacaron en formato Cd pues que me lo acabaré comprando. Valdrá la pena escucharlo con la mejor calidad posible porque si de algo pueden presumir los Radiohead es que el sonido y la producción de sus discos es increíble. No sólo por la habilidad musical de todos ellos (especialmente el brillante Jonny Greenwood, que hace sonar su guitarra como quiere) sino también gracias a Nigel Godrich, su productor habitual desde “OK Computer”, que es sin duda el sexto miembro de la banda, el que les sabe sacar todo el jugo y les empuja a experimentar con cada nuevo disco. (Destacables también sus trabajos con Travis, Paul McCartney y Beck, entre otros).
Este es el vídeo de “House of cards”:
“In Rainbows” sigue en la línea de su anterior disco, “Hail to the thief“, con canciones de corte clásico, con sus estructuras de toda la vida (estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, etc.), no muy largas, pero claro, con letras como sólo sabe escribirlas (y cantarlas) Thom Yorke y con una inventiva musical única. Además, al tener sólo 10 canciones, el álbum tiene la duración justa. Los experimentos sonoros también están muy bien integrados y están al servicio de las canciones y no como simple exhibición.
Porque ahí está la grandeza de este disco: la composición es inmejorable y con una base tan sólida tendrían que haberlo hecho muy mal para destrozar el disco (bueno, ha habido casos a montones en los años ochenta: de ahí sacas canciones preciosas que desgraciadamente habían quedado ensombrecidas por el típico sonido ochentero, tan falso él). Las canciones de Radiohead tienen ese punto intermedio entre la melancolía, el romanticismo y la tristeza que tanto me encanta en la música. La canción “Nude” es un buen ejemplo de esto (el videoclip encima lo refuerza aún más):
El disco se cierra con una canción que me estremece cada vez que la oigo, por su tristeza tanto en la letra como en la interpretación que se mezcla con un sentimiento de aceptación de la muerte y de amor hacia alguien (probablemente Thom Yorke está hablando de su mujer). “Tu eres mi centro cuando giro sin control en una cinta de vídeo”, canta en el estribillo. Os dejo con un vídeo de una versión sólo al piano, simplemente increíble.
White Ladder (David Gray)
12 Agosto, 2008 - 1:00 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Estrella en el buzón
“White Ladder” es uno de esos discos que descubrí de pura casualidad, por arriesgarme a comprarlo simplemente porque lo vi en una tienda con una pegatina en la carátula que decía en inglés, entre otras cosas, que era “un disco que te hace sentir mejor por su mera existencia”. ¿Cómo resistirse a una cosa así cuando en ese momento lo que necesitaba era precisamente sentirme mejor? Ahora ya no existe ese riesgo de comprar algo que puede que no me guste porque por internet lo escucho antes para asegurarme (ya sean trocitos de todas las canciones en una tienda online o videoclips en YouTube) y si bien el hecho de descubrir música nueva se ha multiplicado por mil, la falta de riesgo (sólo malgastar unos minutos por escuchar algo) le ha hecho perder un poco de emoción al asunto.
El escocés David Gray fue cosechando un público fiel y en aumento constante con sus tres primeros discos, “A Century Ends“, “Flesh” y “Sell, Sell, Sell“, pero fue con este cuarto álbum con el que se consagró. No fue desde el primer día de publicación ni con su primer single, “Please Forgive Me” (esa maravilla que abre el disco), ni con el segundo, “Babylon“, y ni tan sólo con el tercero, “This Year’s Love”, sino con una remezcla que se hizo del segundo single en el que se acortó la canción quitándole toda una estrofa. Con esta nueva versión de “Babylon” sonando constantemente por las radios las ventas se dispararon, los críticos le hicieron caso al disco y lo clasificaron casi unánimamente de obra maestra y claro, cosas que pasan, se volvieron a publicar los singles “Please Forgive Me” y “This Year’s Love” y también triunfaron. Curioso cómo una canción puede pasar desapercibida por la radio y de un día para otro todo el mundo coincide en que es una canción imprescindible, no?
El propio Gray no veía muy claro si después de un cuarto disco sin éxito la discográfica seguiría confiando en él y eso quizás también afectó al tono de las canciones. Interesante que aunque tuviese una especie de “obligación” de hacer un disco comercial escogiese hacer un disco arriesgado, tremendamente sincero, descarnado, casi una carta de despedida. Por mí está claro que es su mejor disco (”Life in slow motion” es también imprescindible pero “White Ladder” tiene una mágia especial).
El disco funciona con una precisión perfecta y tiene la duración justa: 10 canciones que van directas a por ti. La producción es sencilla pero encaja con el tono del disco: normalmente son bases rítmicas programadas y una guitarra acústica, poco más. Y claro, por encima de todo, la voz potente y expresiva de David Gray.
Os dejo aquí un vídeo de “This Year’s Love”, la única canción tocada al piano del disco, que es clarísimamente una de mis canciones favoritas de todos los tiempos:
Otra de las canciones que más me gustan del disco es “Nightblindess” por el ambiente que se crea gracias a la música, a la interpretación y a la triste letra (”¿Cómo vamos a encontrar los ojos para ver un día más claro?”). Hacia al final hay un solo de teclado precioso, con una melodía muy de música clásica. Pura melancolía.
“Sail away” es otro de los grandes momentos del álbum, que para mí no tiene ningún segundo de desperdicio. Incluso David Gray se atrevió con una versión del clásico del electro-pop “Say Hello Wave Goodbye” de Soft Cell (ved la original aquí y la versión aquí). Es uno de esos raros casos en que un “remake” supera al original (el caso más famoso es el “Halleluyah” de Leonard Cohen versionado por Jeff Buckley; un día tengo que hablar de esta canción).
En definitiva, un disco que aunque tiene las raíces tristes acaba por florecer gracias al optimismo y a la vitalidad que David Gray le da a las canciones. Un viaje desde el primer minuto hasta la última nota que suena, un disco de esos que, sí, hacen de tu vida algo mejor por el mero hecho de existir.
O (Damien Rice)
12 Julio, 2008 - 7:00 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 2 Estrellas en el buzón

Otro de esos discos que estarán conmigo toda la vida, que llegó en el momento justo y que cada vez que lo escucho estando triste el mundo se reconstruye delante de mí como un puzzle, con sus alegrías y miserias incluidas. Tiene un poco de todo: amor, falta de amor, esperanza, soledad… A veces escuchando discos melancólicos así me ayuda a superar un bajón anímico. Combatir fuego con fuego (aunque no siempre funciona).
Damien Rice triunfó con éste su primer disco, bien acompañado por las voces de Lisa Hannigan y el precioso sonido de un violonchelo. Y él, además de ser un grandioso compositor y cantante es también un gran letrista y un muy buen guitarrista. Su forma de tocar delicadamente la guitarra acústica en la mayoría de principios de tema para acabar rascando con una furia energética que te deja noqueado es para mí una influencia a la hora de tocar este instrumento. Tocar a favor de la canción, no para alardear de lo que sabes: siempre debería ser así.
Canciones como “The Blower’s Daughter” nunca me fallan: empieza suave, delicada, va contando una historia que va desplegando sus alas hasta que hacia el final el tono de la canción sube, entra a cantar Lisa Hannigan y el tema empieza a volar para volver a bajar y dejarte con el corazón temblando una y otra vez. Éste es el vídeo de la canción:
El disco cuenta sólo con diez canciones (si no contamos las dos que hay escondidas al final de último tema, una de las cuales es una versión de una canción navideña con la letra cambiada y la otra es una canción un poco freaky que se aleja del tono del álbum). Esta brevedad hace que el disco roce la perfección (para mí definitivamente la consigue): “Cannonball” y “Delicate” son otras joyas y el resto de canciones tienen melodías preciosas, interpretaciones sentidas, letras muy bonitas… Es un disco que siempre que he recomendado la gente me ha dicho que les ha encantado, es infalible. Ya que esto es internet y no cuesta nada, os dejo el vídeo de “Cannonball”:
Su segundo disco, “9“, no tuvo la recepción que se merecía, aunque yo mismo no puedo evitar compararlo con el primero y evidentemente sale perdiendo. Los segundos discos nunca son fáciles y la gente, si se enamoró del primero, puede sentirse muy decepcionada y a veces incluso traicionada si el artista cambia de estilo musical. Pero los músicos no pueden cambiar lo que sienten y lo que tienen ganas de tocar para querer gustar a sus fans, sino se estarían engañando a si mismos y su música se resentiría. Para mí no es un mal segundo disco, tiene como mínimo una canción grandiosa que podría haber estado en este primero (”Elephant“, que curiosamente se tenía que titular originalmente “The Blower’s Daughter 2″, hubiera sido gracioso).
Viva La Vida Or Death And All His Friends (Coldplay)
21 Junio, 2008 - 10:00 am | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Estrella en el buzón
Increíble el nuevo disco de Coldplay, por fin se atreven a experimentar de verdad (esto es algo que un grupo pequeño e independiente se puede permitir siempre pero algo que un grupo grande hace con el riesgo de perder a millones de fans). De las 13 canciones (hay 10 cortes en el disco pero 3 canciones añadidas después de otras) casi se podría decir que sólo hay una pensada para gustar a todos los públicos, “Viva la vida”, pero la verdad es que por temática y por lo extraño de su arreglo (violines, campanas, percusiones varias) es extraordinario que hayan combinado en un mismo tema “comercialidad” y experimentación. Lo de comercialidad lo he puesto entre comillas porque es un concepto digno de estudio: no todo lo que es comercial tiene que ser bueno o malo o simple o banal pero también puede pasar al revés, así que lo uso simplemente dando a entender que es una canción que entra fácil, que está a la altura de sus clásicos “Yellow”, “In my place”, “Clocks” y tantas otras. Este es un vídeo que resume la canción en 30 segundos, para que escuchéis su grandeza:
Pero a parte de esta canción (que es el segundo single después de “Violet Hill”, que también es una canción fantástica - abajo he puesto el vídeo-clip) lo que más me gusta del disco es que está hecho para ser escuchado de arriba a abajo, cosa que no suele habitual pero que era lo estándar cuando sólo se sacaban álbumes en vinilo. No lo digo sólo por la temática (sobretodo habla de la muerte y del miedo) porque el disco no es conceptual (cómo lo son por ejemplo “The wall” de Pink Floyd o “Metropolis Pt.2: Scenes from a memory” de Dream Theater, que cuentan una historia) sino por el hecho de cómo se juntan las canciones, cómo te lleva de una atmósfera a otra.
Brian Eno, uno de los productores del disco, siempre se ha caracterizado por empujar a los grupos y artistas que ha producido a experimentar, a soltar todo lo que llevan dentro sin miedo a no gustar. Sin ir más lejos él es uno de los responsables del éxito que U2 tuvieron con su disco “The Joshua Tree”, uno de los pilares de la música popular de todos los tiempos. Y en fin, ya sí antes era imposible hablar de Coldplay sin mencionar a U2 ahora con el productor en común ya es inevitable. Y es que los parecidos son muchos: un cuarteto que firma todas las canciones con sus nombres (una especie de cooperativa de composición), un cantante comprometido con las desigualdades sociales, un directo pensado para grandes estadios, algunas canciones más grandes que la vida (para unos espectaculares, para otros pretenciosas)… A Chris Martin aún le falta mucho para llegar a la altura letrística de Bono, pero en este disco ha mejorado bastante, incluso se ha atrevido a hablar en boca de personajes que no son él (un ex-monarca en “Viva la vida”, sin ir más lejos) y a no hablar siempre de lamentaciones amorosas o de optimismo con regusto a auto-ayuda. Ay, a veces pienso que si entendiera perfectamente el inglés habría muchos ídolos que se caerían del pedestal dónde los tengo.

No me miréis así, chicos, aún os tengo en un pedestal.
No me arriesgaré a decir aún que “Viva la vida or Death and all his friends” es el mejor disco de Coldplay, pero podría serlo (de aquí unos años se verá, el tiempo es el mejor juez para estas cosas). Lo que sí está claro es que mucha gente no se habría esperado de ellos canciones tan arriesgadas como “Yes” o “42″ (en sólo los 4 minutos de esta canción pasan más cosas interesantes que en muchos de los discos de los grupitos nuevos que las revistas modernillas alaban tanto). Coldplay llenará estadios con su nueva gira, pero nadie podrá decir que sus nuevas canciones no tienen entidad musical (y no digo que para mí no la tuvieran las de los otros discos, a mí me encantan, pero comprendo las críticas que han recibido). Disfrutadlo!
Vídeo-clip de “Violet Hill”, su primer single:
Todo Bien (Lucas Masciano)
1 Junio, 2008 - 11:19 pm | En Mis Discos Favoritos | Comentarios: 1 Estrella en el buzón

Por fin he podido escuchar con calma el nuevo disco de Lucas Masciano, el que es oficialmente su tercer disco (creo que tiene un par de maquetas anteriores), “Todo bien”, un título explícito del que supongo que debe ser su estado de ánimo actual. Y por qué debería ser lo contrario si este verano tiene un montón de conciertos programados, algunos haciendo de telonero de El Canto Del Loco, lo que hará que mucha gente nueva lo descubra.
Personalmente me quedo con 4 canciones que sólo de oírlas una vez en directo en alguno de los conciertos que compartimos ellos y Rafa Pons ya se me pegaron instantáneamente, “Me gustas cuando” (abajo tenéis un vídeo de una versión en directo), “Bob Chao“, “Ahora” y “De Barcelona a Mataró“, pero en el disco hay otras joyas como “Me encuentro tan bien hoy” y “Me he acordado” que cada vez que las escucho me gustan más. El disco además suena muy bien (ha sido producido por David Otero, el guitarrista de El Canto Del Loco).
Lucas es un tipo fantástico y los miembros de su banda son muy majos, siempre nos reímos mucho cuando tocamos con ellos y es un placer verlos tocar en directo (por cierto, la banda se hace llamar “La Xunta”). Me alegro mucho que les vaya tan bien las cosas porque se lo merecen!
Un disco muy recomendable! Y no os perdáis alguno de sus bolos en Barcelona, por ejemplo el próximo día 6 en el Privat de Mataró, en acústico, o el 5 de Julio en la sala Bikini con Alejandro Martínez (este día no me lo pierdo yo a menos que tenga concierto). También vendrán el 4 de Julio con El Canto Del Loco nada menos que al Palau Sant Jordi, aunque cuando hacen de teloneros tocan muy poco.
Y de bonus track, un vídeo de “Al diablo con todo”, que tocamos con la banda y con Lucas en el Bikini hará casi un año. Qué canción más buena y qué honor hacerle coros!
