Caras B
11 April, 2009 - 5:55 pm | En Música (General) | Comentarios: 1 Resaca en el buzónRevisando mi colección de discos me topé con uno de esos recopilatorios de rarezas, en este caso de U2, que suelen incluir lo que se suele llamar “caras B”. El término tiene sentido sólo si pensamos en el vinilo, donde los discos tienen dos caras, pero con la llegada del Cd no se perdió la costumbre de llamar así a las canciones que no suelen formar parte de un álbum, aunque los cd-single no son para nada muy usados hoy en día. Se podría decir que lo que antes se llamaba “caras B” ahora se le llama “Bonus track” en el mismo cd o, en el mundo de las descargas por internet, “Exclusive track” (aunque suelen ser remezclas sin mucho interés).

A principios de los años cincuenta el vinilo en formato LP (Long Play, de larga duración) empezó a ganar popularidad, aunque en esa época lo que se vendía más eran los “singles”, que eran discos de vinilo más pequeños, donde normalmente sólo cabían dos canciones, una por cada cara. Las radios ya empezaban a ser lo que son hoy en día, con sus dichosas listas de las canciones más populares, así que la gente lo que quería comprar era una canción en concreto (curiosamente con la venta de canciones por internet, con la que no hay porque comprar todo un disco, se está volviendo a esto). Estaba claro qué canción había que poner en la cara A de un disco (la que las discográficas querían que las radios pinchasen), pero había que rellenar la cara B con algo. Algunos grupos y artistas optaban por poner otra canción del disco (alguna que no fuera carne de single), pero en las ocasiones en que no había disco (cosa que solía pasar con los grupos de una sola canción, que en aquella época abundaban más incluso que ahora) se solía poner otra canción original pero que normalmente era bastante mediocre o se grababa una versión ajena (normalmente de un artista de la misma discográfica, ya que así ésta cobraba el doble por cada single vendido, mira qué listos). A veces por temas de duración había que partir literalmente una canción en dos (como sucedió con la famosa “American Pie” de Don McLean, que dura ocho minutos y medio), aunque por suerte en los setenta apareció un formato de single más grande donde cabían más minutos de música.
Pero en la obligación de rellenar una cara del single algunos grupos y artistas supieron ver una ocasión para grabar canciones más arriesgadas o, simplemente, no solían componer canciones mediocres y aquí es donde reside lo maravilloso del mundo de las caras B, donde se pueden encontrar auténticas joyas. Los Beatles nos regalaron como caras B “Rain“, “I’m down” y “She’s a woman“, entre muchas otras, aunque sus singles más famosos fueron los que se llamaron de “doble cara A”, donde las dos canciones tenían la misma importancia (eso ayudaba a apaciguar los egos de John Lennon y Paul McCartney, con una canción de cada uno), como por ejemplo “Strawberry fields forever/Penny Lane” o “Something/Come Together“. Queen también triunfó con otro single con doble cara A (“We are the champions/We will rock you“).

El bonito single rojo de “Strawberry fields forever/Penny Lane” de los Beatles
En algunas canciones la cara B de un single llegaba a ser más popular que la canción principal, sobretodo porque había DJs que ponían su canción favorita y no la que les decía las discográfica (esto sería impensable hoy en día, ya que hay contratos y dinero de por medio). Un par de ejemplos increíbles son “I will survive” de Gloria Gaynor (¿quién se acuerda de la cara A, “Substitute“?) y “Maggie May” de Rod Stewart (que es su canción más recordada, sin duda mucho más que la cara A de ese single que era “Reason to believe“).
Ejemplos de otras caras B que me encantan, con su link al Spotify o al YouTube: “Sweetest thing” (U2), “Acquiesce” (Oasis) y “How soon is now?” (The Smiths) fueron tan buenas que acabarían siendo singles más adelante; ”How Come U Don’t Call Me Anymore?” de Prince acabaría siendo versionada exitosamente por Alicia Keys, ”Tequila” (que curiosamente sería la única canción conocida de The Champs), ”Who let you go?” de The Killers, “He used to be a lovely boy” y “Walnut Tree” de Keane, “The distance” de Travis, la versión de “Kid A” de Radiohead que hizo John Mayer y varios temazos de Coldplay que bien podrían haber acabado en sus discos (“I Bloom Blaum“, “Careful where you stand“, “Help is round the corner“, “The world turned upside down“, “Proof“, “Things I don’t understand” y “Sleeping sun“).
Coldplay, como otros grupos, aún sacan sus discos en vinilo, como este single
Con el ordenador a veces hago mi propia versión de un disco, sustituyendo las canciones que menos me gustan por caras B de la misma época que el disco que me gustan más. Así me quedan discos perfectos!
Resumiendo, las caras B han llegado a ser un objeto de coleccionista, alimento para el fan que quiere oír más cosas de sus artistas favoritos, descubrimientos que nos hacen oír con interés renovado a algunos grupos e incluso una manera de ganar prestigio entre los DJs, si se sabe pinchar canciones interesantes poco conocidas. Al final, simplemente es más música para escuchar, y eso nunca sobra.
Eric Placton & Bingo Starr vuelven!
8 April, 2009 - 1:30 am | En Conciertos | Comentarios: Ninguna resaca en el buzón
No fue suficiente con tocar canciones de Britney Spears y Concha Velasco vestidos de romano y escocés que ahora Miguel Ángel Bueno (Eric Placton) y un servidor (Bingo Starr) vuelven a los escenarios para un segundo arrebato absurdo-musical con nuevas versiones de clásicos que no saben la que les espera. La cita será este jueves en el bar Macondo, donde empezarán a programar conciertos y otras actividades culturales (yupi!) que falta le hace a esta ciudad. En la barra de la derecha tenéis la hora y un link a un mapa muy bonito de Google Maps para que sepáis encontrarnos. Prometemos sorpresas!
15 años sin Kurt Cobain
5 April, 2009 - 2:55 am | En Música (General) | Comentarios: 1 Resaca en el buzón
Hoy 5 de abril hace 15 años que Kurt Cobain se suicidó dejando escrita una carta en la que citaba a Neil Young: “Es mejor arder de una vez que consumirse despacio”. Tenía 27 años, un éxito con su grupo Nirvana con la que nunca se sintió cómodo y una adicción a la heroína que no debió ayudar con su depresión.
Yo descubrí a su grupo Nirvana como casi todos los mortales: con la canción “Smells like a teen spirit” de su disco “Nevermind“. Un amigo me pasó una cinta grabada con este disco por una cara y con un disco de Iron Maiden en la otra (qué tiempos aquellos…). Esa manera de cantar tan descarnada, esos momentos de calma seguidos de guitarrazos inmensos, esas melodías tan tarareables… Fue de los primeros discos en inglés que me hicieron querer saber de qué hablaban las letras: la de “Something in the way“, por ejemplo, me dejó impresionado (“Todos los animales que he cazado ahora son mis mascotas. Y estoy viviendo de la hierba y de las goteras del techo. Está bien comer peces porque no tienen sentimientos. Algo está por llegar…”). Ese universo extraño que retrataba tan bien Kurt Cobain de una forma poético-absurda me trastocó aún más cuando me enteré de su muerte. ¿Y cómo olvidar ese momento terrible cuando abre los ojos tras cantar “Where did you sleep last night?” en el “MTV Unplugged in New York“?
Su música aún es vigente y sigue influenciando a muchas bandas hoy en día, aunque el grunge se fuera diluyendo a finales de los noventa, y eso es por la misma razón de siempre, que traspasa géneros y generaciones: porque sabía componer buenas canciones. Aquí se quedarán para siempre.
(Os dejo un link del Spotify por si queréis escuchar algunos de sus temas: Nirvana)

